A lo largo de la última década han aparecido en el contexto iberoamericano espacios de gestión y mediación cultural definidos como “laboratorios ciudadanos” y concebidos como infraestructuras comunes o cívicos en los que, más allá del acceso, se trabaja la producción de cultura y, por tanto, de ciudadanía. Mientras que el éxito de los centros culturales tradicionales es fácilmente evaluable desde lo cuantitativo a través, por ejemplo, del número de visitas, ¿cómo podemos evaluar el impacto de estos nuevos equipamientos públicos en su capacidad de activación del territorio? Civímetro es una propuesta, coordinada por la Oficina de Innovación Cívica, Carpe Studio y noralabora.com, para abordar este reto.
Durante el primer mes de confinamiento surgió la iniciativa Frena La Curva, una plataforma ciudadana que ha visibilizado más de 900 iniciativas solidarias de cooperación y resiliencia cívica impulsadas durante la pandemia por voluntariado, emprendeduría, activismo, organizaciones sociales, maker y laboratorios de innovación pública y abierta.