Clínica AZA

Categoría
arquitectura
Sobre este proyecto

Septiembre 2016 – Enero 2017
Enguera
 
En colaboración con:
> Crux Arquitectos
 
Promueve:
> Azahara fisioterapia y osteoparía
 
Fotografía:
> Milena Villalba
 
Publicado en:
> Arqa, Divisare, Téctonicablog, Veredes, Stepienybarno y dissenyCV


La osteopatía se basa en un análisis profundo de la estructura humana (huesos, articulaciones y músculos), considerándola como un mecanismo en el que el todo está interrelacionado. En el proceso de diagnosis y tratamiento de la osteopatía, las manos tienen un papel protagonista.
 
Son precisamente las manos las que dan sentido a la distribución de la clínica AZA, las que adaptan el espacio, las que lo manipulan para ser escenario de diferentes situaciones. Desde una habitación de consulta, hasta un gran espacio para realizar exposiciones o charlas.
 
Una estructura en cruz divide la clínica en cuatro cuadrantes: sala de espera, sala polivalente, consulta y servicios. Seis paneles correderos cuelgan de esta estructura, modificando la configuración de su espacio interior. Esto permite disponer los cuadrantes mayores (consulta y sala polivalente) como dos consultas simultáneas, como una consulta y una sala polivalente, o como un único espacio diáfano polivalente. Los cuadrantes menores (espera y servicios) resuelven en una secuencia público-privado, un espacio de recepción, un aseo, un almacenamiento y un cuarto de lavado.
 
Los sistemas y materialidad elegidos aportan la textura, la temperatura y la luz necesaria para el desarrollo de la actividad osteópata: madera de pino en los paramentos móviles, acero y aluminio en las carpinterías, y policarbonato en los elementos fijos para permitir el paso de la luz. La envolvente adopta en este caso un papel secundario, sin desviar la atención del elemento distribuidor pero respetando el orden y la lógica creada.
 
La clínica AZA trata de encontrar la armonía precisa entre espacios servidores y servidos, entre envolvente y elemento distribuidor. Sólo así el proyecto cumple con su objetivo final: situar a la persona en el centro de la actividad y a las manos como herramienta inherente para transformarla.